Las nuevas estadísticas de GLOBOCAN estiman que en 2024 se registraron 20,6 millones de diagnósticos y 9,8 millones de muertes por cáncer. El cáncer de pulmón, cuya carga está impulsada principalmente por el consumo de tabaco, encabezó tanto la incidencia como la mortalidad a nivel mundial.
El número anual de nuevos diagnósticos de cáncer podría aumentar de 20,6 millones registrados en 2024 a 34,4 millones en 2050, según las nuevas estimaciones de la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC) y de la American Cancer Society.
Esto representa un crecimiento de 67% en poco más de dos décadas, impulsado principalmente por el aumento y el envejecimiento de la población mundial.
El estudio Global Cancer Statistics 2024 fue publicado en julio de 2026 en la revista científica CA: A Cancer Journal for Clinicians. La investigación analiza la incidencia y mortalidad de 34 tipos de cáncer en 186 países y territorios, utilizando las estimaciones más recientes de GLOBOCAN.
Durante 2024, se registraron aproximadamente 20,6 millones de nuevos diagnósticos y 9,8 millones de muertes por cáncer en el mundo. Las cifras indican que una de cada cinco personas desarrollará cáncer en su vida. Además, uno de cada nueve hombres y una de cada 13 mujeres morirán a causa de la enfermedad.
El cáncer de pulmón lidera los diagnósticos
El cáncer de pulmón fue el tipo de cáncer más diagnosticado a nivel mundial en 2024, con 2,64 millones de nuevos casos, lo que equivale al 12,8% de todos los diagnósticos.
Le siguieron:
- Cáncer de mama en mujeres: 2,43 millones de casos.
- Cáncer colorrectal, con 2,04 millones.
- Cáncer de próstata, con 1,55 millones.
- Cáncer de estómago: aproximadamente 980.000 casos.
- Cáncer de tiroides, con cerca de 959.000.
- Cáncer de hígado, con aproximadamente 843.000.
El orden cambia al analizar la mortalidad. El cáncer de pulmón también ocupó el primer lugar, con 1,86 millones de fallecimientos, equivalentes al 19,1% de todas las muertes por cáncer.
El cáncer colorrectal fue la segunda causa, con cerca de 918.000 muertes, seguido por el cáncer de hígado, con aproximadamente 732.000; el cáncer de mama femenino, con 694.000; y el cáncer de estómago, con alrededor de 642.000.
El cáncer de páncreas provocó cerca de 491.000 muertes. Aunque ocupó solo el lugar número once en incidencia, fue la sexta causa de mortalidad, lo que refleja su baja supervivencia y las dificultades para detectarlo de forma temprana.
El peso del tabaco en el cáncer de pulmón
El estudio señala que los patrones geográficos y las tendencias del cáncer de pulmón reflejan, en gran medida, la evolución histórica de la epidemia del tabaco.
La carga actual depende de factores como la intensidad y la duración del consumo, el tipo de cigarrillos y el grado de inhalación. Sus efectos pueden manifestarse varias décadas después de que la prevalencia del tabaquismo aumente o disminuya.
En países de ingresos altos como Reino Unido, Estados Unidos y Australia, donde el consumo masculino comenzó a crecer a comienzos del siglo XX, las tasas de cáncer de pulmón entre los hombres empezaron a disminuir entre las décadas de 1980 y 1990, aproximadamente 20 a 40 años después de que el tabaquismo alcanzara sus niveles máximos.
En países donde la epidemia del tabaco comenzó más tarde, la prevalencia recién ha alcanzado su punto máximo o sigue aumentando. Como resultado, los casos de cáncer de pulmón podrían seguir aumentando durante las próximas décadas.
La investigación destaca la situación de países muy poblados con una elevada prevalencia de consumo diario entre los hombres. En 2022, esta alcanzaba aproximadamente el 71% en Indonesia y el 45% en China.
A escala mundial, cerca del 60% de los cánceres de pulmón en hombres y del 32% de los registrados en mujeres en 2022 fueron atribuidos al consumo de tabaco. Se trata, por lo tanto, de casos potencialmente prevenibles mediante políticas de control eficaces.
Diferencias entre hombres y mujeres
El cáncer de pulmón ocupa el primer lugar en incidencia y mortalidad entre los hombres y el segundo entre las mujeres.
Las tasas de incidencia son aproximadamente dos veces mayores en los hombres, pero la diferencia varía considerablemente entre regiones. Mientras que en América del Norte y Europa septentrional las tasas masculinas y femeninas se están acercando, en África septentrional y Europa oriental la incidencia en los hombres puede ser entre cuatro y cinco veces mayor.
Entre los hombres, el cáncer de pulmón es el más diagnosticado en 31 países y la principal causa de muerte por cáncer en 89.
Entre las mujeres, es la primera causa de muerte por cáncer en 26 países, incluidos China y Estados Unidos.
El estudio advierte que la epidemia del tabaco entre las mujeres se encuentra en una etapa posterior a la observada en los hombres. En diferentes zonas de Europa y América del Norte, las tasas femeninas continúan aumentando y, en algunos grupos de menor edad, se están acercando o incluso superando a las de los hombres.
Cáncer de pulmón en personas que nunca fumaron
Aunque el tabaco sigue siendo el principal factor de riesgo, una proporción creciente de los cánceres de pulmón se diagnostica en personas que nunca han fumado.
En Estados Unidos y Reino Unido, estos casos representan entre el 15% y el 20% de las muertes por cáncer de pulmón. Si se consideraran como una categoría independiente, se encontrarían entre las diez principales causas de muerte por cáncer.
Entre las posibles explicaciones se encuentran la exposición al humo de segunda mano, la contaminación del aire, el radón, el arsénico y la quema de combustibles sólidos en los hogares.
El estudio no calcula el número total de personas expuestas al tabaco o al humo de segunda mano. Sin embargo, señala que estas exposiciones ayudan a explicar parte de los cánceres registrados en personas sin antecedentes de consumo.
También identifica un aumento del adenocarcinoma, un tipo de cáncer pulmonar que en 2022 representó el 46% de los diagnósticos entre los hombres y el 60% entre las mujeres. China concentra cerca del 70% de los casos mundiales de adenocarcinoma pulmonar atribuibles a la contaminación ambiental por material particulado.
El tabaco también interviene en otros cánceres
La relación con el tabaco no se limita al cáncer de pulmón. El estudio señala que fumar aumenta el riesgo de cáncer colorrectal. A escala global, alrededor del 10% de los casos nuevos de este cáncer son atribuibles a factores modificables. Entre los hombres, el tabaquismo representa la mayor contribución de esos factores, seguido por el alcohol, el exceso de peso y la falta de actividad física.
El consumo de tabaco también figura entre los factores de riesgo del cáncer de hígado, páncreas, estómago y esófago, así como de diversos cánceres de cabeza y cuello.
El tabaco sin humo —incluidos los productos de mascar, rapé y snus— continúa asociado a enfermedades graves, especialmente cánceres de cabeza, cuello y cavidad oral.
Los autores advierten que estos productos han recibido menor atención regulatoria que los cigarrillos. Una investigación anterior encontró que solo el 23% de los países exigían advertencias sanitarias gráficas para el tabaco sin humo, el 19% lo gravaba con impuestos y apenas el 3% regulaba sus contenidos y emisiones.
La creciente utilización de cigarrillos electrónicos, productos de tabaco calentado y bolsas de nicotina, especialmente entre los jóvenes, plantea nuevos desafíos. Hasta 2024, 133 países habían adoptado políticas para regular o prohibir los sistemas electrónicos de administración de nicotina.
Los mayores aumentos se producirán en países con menor desarrollo
GLOBOCAN proyecta que los nuevos diagnósticos alcanzarán 34,4 millones en 2050, suponiendo que las tasas actuales de incidencia se mantengan constantes.
La estimación considera únicamente el crecimiento y el envejecimiento de la población mundial, que pasaría de 8.200 millones de habitantes en 2024 a alrededor de 9.700 millones en 2050.
Los países con Índice de Desarrollo Humano bajo experimentarían el mayor crecimiento proporcional: el número anual de casos aumentaría en un 122%, pasando de aproximadamente 900.000 a 2 millones. En los países con un Índice de Desarrollo Humano medio, los diagnósticos crecerían en un 85%, pasando de 2,6 millones a 4,8 millones.
Los autores calculan que sería necesaria una reducción anual del 2% en las tasas mundiales de incidencia para evitar que el número de nuevos casos en 2050 supere los niveles de 2024.
El costo económico del cáncer
Además de su impacto sanitario, el cáncer provoca pérdidas económicas y sociales significativas.
El estudio señala que las muertes prematuras por cáncer generaron pérdidas mundiales de productividad estimadas en USD 566.000 millones en 2022.
De ese total, aproximadamente USD 305.000 millones correspondieron a pérdidas de trabajo remunerado y USD 260.000 millones a actividades no remuneradas, como las tareas domésticas y de cuidado.
Esta carga afecta a las personas, las familias, los sistemas de salud y las economías nacionales, especialmente en países con baja cobertura sanitaria y capacidad limitada para financiar diagnósticos y tratamientos.
Casi la mitad de las muertes podría evitarse
Los autores estiman que cerca del 48% de las muertes por cáncer son potencialmente evitables. Aproximadamente el 33% podría prevenirse mediante la reducción de factores de riesgo modificables, mientras que otro 15% podría evitarse mediante la detección temprana y un mejor acceso al tratamiento.
Entre las principales estrategias se encuentran reducir el consumo de tabaco, prevenir las infecciones asociadas al cáncer, disminuir el consumo de alcohol y el exceso de peso, y aumentar la actividad física.
En África subsahariana, la proporción de muertes potencialmente evitables supera el 60%, debido a la elevada carga de cánceres prevenibles, como el de cuello uterino, o tratables cuando se detectan oportunamente, como el de mama.
Las políticas de control del tabaco siguen incompletas
El estudio reconoce los avances logrados mediante el Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco y el paquete MPOWER. Más de 6.100 millones de personas en 155 países están protegidas por al menos una de sus medidas.
Sin embargo, la implementación sigue siendo desigual. En 2024, solo 40 países cumplían con la recomendación de que los impuestos representaran al menos el 75% del precio de venta de los productos de tabaco.
Los autores destacan que los impuestos son una de las herramientas más efectivas para reducir el consumo, pero siguen siendo una de las políticas menos implementadas.
Un análisis de modelación citado en la investigación estima que más de 1,6 millones de casos de cáncer de pulmón podrían evitarse durante 20 años en la región europea ampliada si los países alcanzaran el máximo nivel de implementación de las políticas de control del tabaco.
Las nuevas estadísticas muestran que enfrentar el crecimiento mundial del cáncer requiere combinar la prevención, la detección temprana, los tratamientos oportunos y políticas adaptadas a las condiciones de cada país.
En el caso del cáncer de pulmón y de otros tumores asociados al tabaco, una parte importante de la carga futura puede evitarse mediante políticas que reduzcan el consumo y protejan a la población de la exposición al humo del tabaco.
El estudio Global Cancer Statistics 2024: GLOBOCAN Estimates of Incidence and Mortality Worldwide for 34 Cancers in 186 Countries fue publicado el 8 de julio de 2026 en CA: A Cancer Journal for Clinicians. Fue elaborado por investigadores de la American Cancer Society y la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer.




















