El consumo de tabaco continúa representando uno de los principales factores de riesgo prevenibles para la salud de la población. Así lo documenta el informe Health at a Glance 2025: OECD Indicators, que identifica al tabaquismo como una causa relevante de enfermedades no transmisibles y de mortalidad evitable en los países analizados.
De acuerdo con el reporte, el 14,8% de las personas adultas en los países de la OCDE fumaba diariamente en 2023. Si bien esta cifra refleja una disminución promedio del 26% desde 2013, la OCDE subraya que el consumo de tabaco sigue siendo elevado en varios países y continúa generando una carga significativa de enfermedad, particularmente por su asociación con cáncer, enfermedades cardiovasculares y enfermedades respiratorias.
El informe señala que, pese a los avances logrados, la reducción del tabaquismo ha sido desigual entre países, lo que pone de relieve la necesidad de sostener y reforzar las políticas públicas orientadas a la prevención. En el capítulo dedicado a los determinantes no médicos de la salud, la OCDE destaca que el tabaquismo sigue siendo uno de los principales riesgos para la salud a lo largo del ciclo de vida, incluso en contextos donde las tasas han descendido.
Asimismo, el reporte enfatiza que las estrategias de prevención siguen recibiendo una proporción limitada del gasto total en salud, a pesar de que abordar factores de riesgo como el tabaquismo es fundamental para lograr mejoras sostenidas en salud poblacional y reducir la presión futura sobre los sistemas sanitarios.
En este contexto, la evidencia presentada por la OCDE refuerza la relevancia de contar con políticas públicas eficaces que contribuyan a reducir el consumo de tabaco. Para América Latina, donde el impacto sanitario del tabaquismo sigue siendo significativo, el análisis comparado que ofrece La salud de un vistazo 2025 constituye un insumo clave para el diseño y fortalecimiento de estrategias de prevención.




















