El 25 de septiembre de 2026 se cumplen ocho años de la entrada en vigor del Protocolo para la Eliminación del Comercio Ilícito de Productos de Tabaco. El acuerdo cuenta hoy con 73 Partes y ofrece un marco para que los países fortalezcan sus medidas nacionales y trabajen juntos en la prevención, detección, investigación y persecución de este comercio.
El comercio ilícito de tabaco cruza fronteras y requiere una respuesta coordinada. Las autoridades aduaneras, policiales, fiscales y de otros sectores tienen un papel en el intercambio de información y en la aplicación de las medidas previstas por el Protocolo.
Andrew Black, jefe de la Secretaría del Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco, llamó a los países que aún no se han sumado a considerar su adhesión. Participar les permitiría contribuir a las decisiones de la Reunión de las Partes y al trabajo técnico que se desarrolla entre sus sesiones.
Por su parte, Eliza Fantidou, presidenta de la Reunión de las Partes, advirtió que el comercio ilícito de productos de tabaco impulsa redes criminales, perjudica la salud pública y priva a los gobiernos de ingresos. Frente a una actividad que cambia y se extiende más allá de las fronteras, destacó la necesidad de una acción colectiva y multisectorial.
Cooperación e intercambio de información
Actualmente, dos grupos de trabajo apoyan la aplicación del Protocolo. Uno aborda el control de insumos esenciales para elaborar productos de tabaco; el otro se centra en la asistencia y cooperación para investigar y perseguir infracciones. Ambos permiten a los países compartir experiencias y desarrollar recomendaciones técnicas.
El Protocolo también contempla bases de datos para la cooperación internacional y un centro mundial de intercambio de información sobre seguimiento y localización de productos. Mantener estos mecanismos actualizados y utilizarlos activamente puede facilitar la coordinación entre las Partes.
A ocho años de su entrada en vigor, el desafío es llevar las herramientas del Protocolo a la práctica y ampliar la cooperación para enfrentar un comercio ilícito que sigue evolucionando.




















