Las enfermedades no transmisibles, entre ellas las cardiovasculares y el cáncer, representaron en promedio el 75,9 % de las muertes en los 33 países de América Latina y el Caribe en 2023. Así lo señala el informe Health at a Glance: Latin America and the Caribbean 2026, publicado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial, que también destaca los impuestos como una de las intervenciones más eficaces para reducir el consumo de tabaco.
El documento advierte que la carga de las enfermedades no transmisibles está aumentando rápidamente entre los adultos, el grupo de mayor actividad económica. A su vez, los avances en la reducción de la mortalidad por algunas de estas enfermedades han sido más lentos que en los países de la OCDE.
Las enfermedades cardiovasculares constituyen la principal causa de muerte en la región. Entre 2010 y 2023, su mortalidad disminuyó un 4 % en los 25 países latinoamericanos y caribeños con datos disponibles, frente a una reducción del 28,4 % en la OCDE. El informe señala que la mayoría de estas enfermedades están vinculadas a factores de riesgo que pueden controlarse, tratarse o modificarse.
El cáncer ocupa el segundo lugar entre las causas de muerte en América Latina y el Caribe y causó más de 740.000 fallecimientos en 2022. El reporte identifica explícitamente el tabaquismo como un factor de riesgo modificable y plantea que actuar sobre estos factores puede contribuir a una planificación más eficaz y eficiente del control del cáncer.
La sección sobre diabetes también menciona el consumo de tabaco y alcohol como comportamientos de riesgo que, junto con el acceso oportuno al diagnóstico y al tratamiento, pueden influir en la mortalidad asociada a esta enfermedad. Para fortalecer la prevención, se recomienda abordar los factores de riesgo modificables y respaldar estas acciones con medidas poblacionales, como los impuestos saludables.
En su apartado dedicado al tabaco, el informe señala que sus efectos negativos trascienden la salud individual y poblacional y también afectan a la economía. Asimismo, indica que elevar sus precios mediante impuestos desalienta a los jóvenes a empezar a fumar y favorece que quienes ya fuman dejen de hacerlo.
Para sustentar esta conclusión, cita una revisión de estudios realizados en América Latina y el Caribe, publicada en 2018 por Guindon, Guillermo Paraje y Chaloupka. Según la evidencia recogida en esa revisión, los aumentos de impuestos reducen el consumo de cigarrillos y también pueden incrementar la recaudación tributaria, lo que puede respaldar intervenciones complementarias.
El reporte muestra una diferencia importante entre la región y la OCDE: los impuestos representan, en promedio, el 47,6 % del precio de una cajetilla de 20 cigarrillos en América Latina y el Caribe, frente al 72,8 % en los países de la OCDE.
Chile, Brasil y Argentina presentan las mayores proporciones de impuestos, con 82,6 %, 79,4 % y 78,5 %, respectivamente. Sin embargo, el documento aclara que estos países no necesariamente tienen los precios de venta más altos. En la comparación correspondiente a 2024, Bahamas registra el precio más elevado, de USD 13 por cajetilla, mientras que Paraguay presenta el más bajo, de USD 0,46. Los datos se refieren a una cajetilla de 20 cigarrillos de la marca más vendida en cada país.
La prevención del inicio del consumo también ocupa un lugar en el análisis. Entre adolescentes de 13 a 15 años, la prevalencia de consumo actual de tabaco promedia el 9,8 % en los países de la región incluidos en la comparación de 2024. Argentina, México y Guatemala registran prevalencias superiores al 15 %.
Para fortalecer el control del tabaco, el informe propone la implementación plena del Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud para el Control del Tabaco. También destaca las medidas de la estrategia MPOWER, que incluyen monitorear el consumo, proteger a las personas del humo, ofrecer ayuda para dejar de fumar, advertir sobre los peligros del tabaco, prohibir su publicidad, promoción y patrocinio, y aumentar los impuestos.
El panorama presentado por la OCDE, el BID y el Banco Mundial sitúa la prevención entre las prioridades para responder a la carga de las enfermedades no transmisibles en la región. En esa respuesta, el documento destaca el control del tabaco y la política tributaria como herramientas para reducir el consumo y apoyar medidas complementarias.
Fuente: Health at a Glance: Latin America and the Caribbean 2026, OCDE, BID y Banco Mundial, páginas 11, 78, 80, 82, 96, 104–105 y 112–113. Consultar el informe.




















