Un estudio realizado por Tabaconomía y la Fundación Interamericana del Corazón Argentina (FIC), analizó el impacto de la “Ley Bases” en el mercado de cigarrillos en Argentina, la cual en junio de 2024 modificó el impuesto interno al cigarrillo. En dicho momento se eliminó el componente mínimo del impuesto interno sobre cigarrillos, el cual buscaba: a) disminuir la brecha de precios entre diferentes marcas; b) prevenir la existencia de cigarrillos ultrabaratos y c) reducir la asequibilidad para disminuir su consumo. También se aumentó la alícuota ad valorem de los cigarrillos del 70% al 73%, se introdujo un mecanismo de control del precio declarado y se modificó la determinación de multas por el transporte de tabaco en condiciones irregulares.
El estudio se enfocó en evaluar la eliminación del impuesto mínimo y el aumento de la alícuota ad valorem al 73%, con el fin de determinar cómo estas variaciones afectaron variables clave de salud pública y de economía fiscal. Los resultados muestran que la reforma debilitó la política de control del tabaco, no redujo el consumo de tabaco y generó pérdidas fiscales relevantes.
Estas conclusiones fueron presentadas y debatidas en un encuentro reciente sobre impuestos al tabaco en Argentina, que reunió a especialistas en economía fiscal, salud pública y formulación de políticas públicas. El intercambio permitió avanzar en la identificación de consensos fundamentales para promover la necesidad de un marco tributario para el tabaco, alineado con las recomendaciones internacionales de salud pública, capaz de desalentar el consumo y, al mismo tiempo, fortalecer los recursos fiscales destinados a políticas sanitarias, lo cual no se habría alcanzado con la modificación de la Ley Bases.
La experiencia reciente con la Ley Bases ofrece una lección clara: sin un componente específico que actúe como piso y sin ajustes periódicos por inflación, el sistema impositivo pierde eficacia, favorece a los productos más baratos y termina generando más consumo y menos recaudación. La evidencia está disponible y las alternativas de política están claramente identificadas. Avanzar hacia un esquema impositivo más sólido no solo permitiría cumplir con los objetivos de salud pública, sino que también generaría recursos adicionales para fortalecer el sistema sanitario argentino.
Qué analizó la investigación
La investigación compara la situación observada tras la reforma con dos escenarios. El Escenario 1 supone la continuidad del esquema previo, con el antiguo precio mínimo que fue judicializado, mientras que el Escenario 2 considera el pleno cumplimiento del impuesto mínimo vigente antes de la Ley Bases. Este enfoque permite dimensionar con precisión el impacto real de las modificaciones tributarias.
Los resultados son contundentes. Frente al Escenario 1, las ventas de cigarrillos tras la reforma aumentaron un 1,0%, mientras que la recaudación cayó un 1,1%. En comparación con el Escenario 2, el aumento de ventas alcanza el 32,9% y la recaudación total se reduce en un 6,0%. En ambos casos, la eliminación del piso impositivo provocó una baja significativa en los precios de las segundas marcas, lo que amplió la brecha de precios y favoreció el consumo de productos más baratos y accesibles.
Este fenómeno resulta particularmente preocupante desde la perspectiva de la salud pública. La evidencia internacional es clara al señalar que los productos de tabaco de bajo precio facilitan la iniciación, dificultan el abandono y concentran el consumo en los sectores de menores ingresos. Al permitir la proliferación de marcas ultra baratas, el nuevo esquema impositivo debilita uno de los instrumentos más efectivos para reducir el consumo: el precio.
En este contexto, el estudio propone una reforma correctiva del sistema. Entre las principales recomendaciones se destaca elevar la alícuota ad valorem al 75% e incorporar un monto fijo específico, actualizable trimestralmente por la inflación. De acuerdo con las estimaciones, esta combinación permitiría reducir las ventas de cigarrillos en un 28,1 %, bajar el consumo aparente de 36 a 26 paquetes de cigarrillos por persona y aumentar la recaudación anual en un 31,7 %, USD 754 millones aproximadamente.
Si estos fondos se reasignaran al fortalecimiento del sistema de salud y a programas de cesación tabáquica, los beneficios de la reforma propuesta serían aún mayores en términos de salud pública.
Entre los participantes del encuentro estuvieron especialistas reconocidos en la materia como Matías Silva, Director de Recursos del Sector Externo de la Dirección Nacional de Investigación y Análisis Fiscal dependiente de la Subsecretaría de Ingresos Públicos de la Secretaría de Hacienda del Ministerio de Economía; Guillermo Paraje, Ph.D, Investigador Universidad Adolfo Ibañez; Germán Rodríguez – Iglesias, Economista – Universidad Johns Hopkins; Marita Pizarro, coordinadora de incidencia e investigación – CLAS; Alejandra Alcuaz, abogada y asesora en la Cámara de Diputados, y María Soledad Villafañe, lic. en ciencias políticas y asesora en la Cámara de Diputados. Ambas en representación del diputado Esteban Paulón (Bloque Socialista).




















